Los superancianos son seres especiales que desafían lo que hasta ahora se pensaba del envejecimiento cerebral. Se trata de personas que llegan a los 80 o 90 años con un funcionamiento cognitivo igual, o incluso superior, al de personas de menor edad. No hay ningún órgano del cuerpo humano que cambie más que el cerebro a lo largo de la vida. Entre los 0 y los 6 años aumenta hasta cuatro veces su tamaño. Desde el nacimiento hasta la vida adulta multiplica exponencialmente sus capacidades y funciones. Luego, eventualmente envejece.
En el caso de los superancianos esto no ocurre. En particular, estas personas mantienen la memoria intacta y en pleno funcionamiento hasta edades muy avanzadas.
El envejecimiento normal del cerebro depende de muchos factores, por eso no se puede establecer una edad definida para este tipo de procesos. Habitualmente, a los 60 años se producen
algunas modificaciones en este órgano. Sin embargo, también influye el estilo de vida. El envejecimiento puede comenzar antes.
De todos modos, a partir de los 40 años el cerebro comienza a “encogerse” a un ritmo del 5 % por año. A partir de los 70 años, este proceso es más acelerado. Los principales cambios que tienen
lugar con el envejecimiento cerebral son los siguientes:
Disminución de la masa cerebral. Se produce una contracción en el lóbulo frontal y en el hipocampo.
Adelgazamiento de la superficie externa del surco. Esto hace que el procesamiento cerebral se vuelva más lento.
Reducción de la mielina que afecta la materia blanca. El efecto de ello es una ralentización de las funciones cognitivas.
Disminución en la actividad de los neurotransmisores. Esto lleva a la disminución de
la memoria y la capacidad de aprender. También, predispone a la depresión.
Todos estos son procesos normales, que unidos a la disminución en la agudeza de los sentidos, llevan a que el aprendizaje, el procesamiento de información y la memoria no funcionen como
antes.
El fenómeno de los superancianos
A partir de diversas investigaciones , se llegó a la conclusión de que algunos ancianos mantienen el cerebro mucho más joven que el de sus pares. La ciencia aún desconoce el motivo.
Lo que sí se sabe es que estas personas son capaces de responder a pruebas de memoria y de cognición, como lo haría un joven de 20 años. También se ha logrado establecer que, por alguna
razón, sus cerebros envejecen a un ritmo mucho más lento de lo normal.
Según las pesquisas científicas, en los superancianos el encogimiento cerebral es de un 1 % por año y solo se registra como tal después de los 70 años. Las imágenes revelan que sus cerebros son
más gruesos y presentan pocos signos de envejecimiento a edades avanzadas.
Genética y estilo de vida
Hasta el momento se piensa que en los superancianos hay un factor genético que influye de manera decisiva para que sus cerebros envejezcan a un ritmo más lento. No necesariamente son
más inteligentes que sus pares ni tampoco todos ellos han tenido un estilo de vida especialmente sano.
Muchos de los superancianos han tenido patrones similares de estilo de vida. En general, un importante número de ellos hacen ejercicio físico con frecuencia, participan en actividades intelectualmente estimulantes, llevan una vida social activa y duermen bien. También buena parte de ellos ha tenido una dieta saludable. Aparentemente, los alimentos ricos
en Omega 3 inciden en su juventud cerebral. Todo sugiere que esa sustancia incide positivamente en la red neuronal. Algo similar ocurre con la dieta mediterránea.
“Necesitamos un segundo proyecto de vida y no solo entretenimientos para pasar el tiempo libre
que tenemos al jubilarnos”. F. Javier González-
Dr. Carlos Uboldi – carlosuboldi@gmail.com













