Está demostrado científicamente que dormir un rato a mitad del día aporta muchos beneficios a la salud.
En primer lugar la siesta ayuda a disminuir en un 37 por ciento el estrés y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Además quienes duermen una siesta diaria de entre 45 minutos y una hora tras haber soportado un día de estrés ven disminuir su presión arterial y su ritmo cardiaco.
Esta práctica también aumenta concentración y la capacidad de aprendizaje en un 10%, facilita la resolución de problemas y estimula la creatividad.
Está comprobado que mejora los reflejos, un estudio de la NASA a 747 pilotos demostró que aquellos que dormían una siesta diaria de 26 minutos cometían un 34 por ciento menos errores en el trabajo y duplicaban sus niveles de alerta. Asimismo mejora el estado de ánimo porque dormir inunda nuestro cerebro de serotonina lo que nos proporciona una sensación de satisfacción y bienestar. Sigamos el consejo, cerremos la puerta y a dormir un rato, nuestro organismo lo va a agradecer.














