Tal como habíamos anunciado en la edición anterior, en esta oportunidad
compartimos el cuento premiado en el Concurso Literario A.U.L.H.A.
Internacional 2025, escrito por nuestra socia y escritora Ana Maria Zeballos. Los
invitamos a disfrutar de esta continuación, que reeja una vez más el talento y
la sensibilidad que caracterizan a la comunidad de AJUPENA.

PALABRAS Y PIRUETAS KILLARI

Recuerdo claramente el día en que los vecinos de Sauce Chico vimos
interrumpida nuestra rutina. Fue una gran sorpresa.
Todos sabemos que cualquier pueblo que se precie de tal, además de escuela,
plaza, capilla, una comisaría y un grupo de notables que lo comanden, tiene que
gozar de la existencia de un loco. Sí, un loco. Ya sea que reúna las condiciones
de tal o no, muchas veces sin reconocer la razón a la que se debe esa
denominación, en el pueblo entero se lo conoce como el loco tal o el loco cual.
Hay numerosos ejemplos que así lo atestiguan. Tal el caso del Loco Ruben, de
caserío El Pedregal, cuya manía radicaba en la necesidad de contar los pasos
que andaba. Cualesquiera fuera su caminata, corta, mediana o larga, tenía que
hacerla en número par de pasos, múltiples de diez. Él recorría su pueblo
haciendo mandados para otras personas a cambio de unas monedas, ayudando
a señoras mayores a cargar su compra o acarreando leña para las estufas
domésticas. Tenía buen carácter y siempre estaba sonriente, pero muchas
veces tenía que caminar de más para cumplir con su premisa de número de
pasos múltiplos de diez. O aquel loco de otro pueblo que iba todos los días a la
estación de ferrocarril a esperar a su hermano, que nunca llegaba, así como no
llegaba el tren. Tampoco había estación. Se sentaba en un tronco caído en el
medio del campo, y allí esperaba rigurosamente que el silbato del tren anunciara
su arribo. Decepcionado, después de oír el silbato de partida, se volvía a su
casa. Nadie en la localidad conocía que tuviera hermano. Ni nadie cometería la
osadía de transformar aquél tronco en leña o en madera para cualquier fin.
Continuará… en el próximo boletín.